El tomate de Martin Muñoz de las posadas
El tomate de Martín Muñoz de las Posadas
El río Voltoya, a su paso por Martín Muñoz de las Posadas, forma un valle con suelos aluviales, en contraste con las tierras más secas y arenosas de la llanura. En esta ribera, la edafología cambia hacia suelos con mayores proporciones de limo y mayor fertilidad. En las proximidades del río, concretamente en áreas como El Navego, los suelos se han enriquecidos con abonos orgánicos (estiércol de la ganadería, rincipalmente los cerdos y gallinas que acompañaban a los horticultores durante Los meses de verano cuando vivían en las castillas) para la producción hortícola, aprovechando la humedad y la fertilidad de los depósitos fluviales.
Estas particularidades, junto con el buen hacer histórico de los hortelanos, han conseguido que a día de hoy perduren algunas variedades locales, que hacen del tomate de esta zona, un producto realmente especial.
Podemos destacar 3 variedades:
- La tomata, tomate de gran tamaño caracterizado por su carnosidad.
- El tomate liso de río.
- Y el tomate murciano, que según cuentan los hortelanos, tiene su origen en unas semillas que se trajeron hace más de 50 años y que durante estas décadas ha dado lugar a una variedad específica diferenciada, caracterizada por unos índices de acidez que la hacen altamente agradable para comer en crudo en ensaladas.
En resumen, la edafología de la zona y la conservación de estas variedades de tomate, han conseguido, que a día de hoy, podamos disfrutar de unas variedades diferentes de lo que se encuentra en el mercado convencional. Y que merecen la pena ser conservadas, tanto por su valor genético como por su valor gastronómico.
Productores de tomate
Detrás del tomate de Martín Muñoz de las Posadas hay personas, huertas y una forma de trabajar que se mantiene viva gracias al compromiso de sus productores. Agricultores que continúan cultivando el tomate con métodos tradicionales, respetando el ritmo de la tierra y preservando un saber agrícola ligado al territorio.